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De Tashkent a Toronto: El Viaje de una Familia Uzbeka hacia Canadá

7 jul 2026

La Decisión de Dejar Uzbekistán

Mi nombre es Alisher y tengo 42 años. Mi familia y yo vivíamos en Tashkent, Uzbekistán, donde enfrentamos presiones políticas cada vez mayores. Después de mucha reflexión, mi esposa y yo decidimos que mudarnos era la mejor opción para un futuro más seguro para nuestros dos hijos. Nuestro primer destino fue Turquía, un país que parecía ofrecer tanto proximidad como una vía hacia un asilo eventual en otro lugar.

Asentarse en Turquía: Una Mezcla de Experiencias

Llegamos a Estambul y nos registramos con el ACNUR. El gobierno turco otorga protección temporal, pero no sin sus desafíos. El proceso de obtención del Kimlik, o tarjeta de identificación de protección temporal, estuvo lleno de largas esperas y obstáculos burocráticos. Sin embargo, esta tarjeta fue crucial para acceder a atención médica y oportunidades de trabajo.

Mientras estábamos en Turquía, trabajé en empleos eventuales para mantener a mi familia, pero la presión financiera fue una preocupación constante. También tuvimos que lidiar con barreras del idioma, ya que ni mi esposa ni yo hablábamos turco con fluidez. Un gran logro fue inscribir a nuestros hijos en una escuela local, que era gratuita y de calidad sorprendentemente buena.

El Camino a Canadá: Patrocinio Privado

Después de dos años en Turquía, decidimos solicitar la reubicación en Canadá a través de un programa de patrocinio privado. Tuvimos la suerte de conectar con un grupo de iglesia en Toronto dispuesto a patrocinarnos. El proceso de solicitud fue exhaustivo, requiriendo historiales personales detallados y prueba de nuestro estatus de refugiados.

La espera fue angustiante, durando casi un año. Enfrentamos momentos de duda, especialmente cuando los retrasos parecían indefinidos. Sin embargo, con comunicación constante con nuestros patrocinadores y el ACNUR, logramos mantener nuestra solicitud en marcha.

Llegar a Canadá: Un Nuevo Comienzo

Llegamos a Toronto a principios de 2023, recibidos calurosamente por nuestros patrocinadores. Esto fue un alivio significativo después de años de incertidumbre. El gobierno canadiense proporcionó asistencia financiera inicial, que fue crucial mientras nos asentábamos.

Aunque la vida en Canadá no está exenta de desafíos — los altos gastos de vida y la necesidad de aprender inglés son cuestiones continuas — la sensación de seguridad y oportunidad es invaluable. Nuestros hijos se han adaptado bien, aprendiendo rápidamente inglés y sobresaliendo en la escuela.

Consejos para Otros

1. Construya una Red de Apoyo: Ya sea en Turquía o Canadá, contar con un grupo de personas que puedan guiarle a través del proceso es invaluable. Conecte con ONG locales y comunidades de expatriados.

2. Mantenga la Documentación Organizada: Desde el registro del ACNUR hasta el patrocinio canadiense, asegúrese de que todos los documentos estén completos y actualizados. Esto facilita significativamente el proceso.

3. Prepárese para Retrasos: Tanto en Turquía como en Canadá, la paciencia es fundamental. Los procesos pueden ser lentos, por lo que es esencial controlar las expectativas y permanecer persistente.

Conclusión

Nuestro viaje de Tashkent a Toronto no fue fácil, pero cada paso valió la pena por la seguridad y el futuro de nuestros hijos. Estamos agradecidos por las oportunidades que Canadá proporciona y estamos comprometidos a construir una nueva vida aquí.

De Tashkent a Toronto: El Viaje de una Familia Uzbeka hacia Canadá — Nomad Immigration Services